viernes, 25 de noviembre de 2011

Descontando las horas.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.
Ese querer y no poder, porque no te dejan porque te atrapan. Te sujetan al abismo, rezan por ver tu caida desde lo alto del mundo y tu inútil intentas subir otro escalón hacia la cima; aunque no te has dado cuenta de que has retrocedido sin querer. ¿Podré recuperar el tiempo perdido, en deseos, creencias, estúpidas conversaciones creadas por mentes ilusas que se creían invencibles? Esas risas de contrabando que solo nos han conducido a la amargura de los deseos frustrados, de los números dos, rotos por la primacía del uno. Me gustaría de acero, pero soy de carne y hueso, como Marilyn, pero puedo forjarme.
El frío está en camino.
Echar de menos los calurosos domingos bajo el sol del atardecer caminando juntas, como nuevas amigas, viejas, siempre, confiadas de aquello que llamábamos "eterno".

No eres tú, te quiero.

domingo, 20 de noviembre de 2011

And so I face the final curtain.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.
Creí viajar en nubes de verdad, nebulosas de polvo de estrellas sinceras y asteroides que conducían más alla de la Tierra. Sentía el amor, no esa clase de amor que te produce escalofríos de los pies a la nuca, amor de amigas.
Probé el sabor de los abrazos con alcohol y las verdades escupidas como dardos. Las despedidas en el portal a sabiendas que mañana nos veríamos con las pestañas aun recelando por el sueño. Aún así, aseguré que eran ciertas, verdaderas y únicas. Ya me ves, sola; es todo tan relativo como que estamos aquí.
Van y vienen, solo ella se quedó desde el principio hasta el final. Desengañarse y sujetarse a la adversidad de los sueños esparcidos en una acera cualquiera de la ciudad más bonita del mundo. El vuelco de la felicidad, tan engañosa con su presencia, como las supuestas amigas disfrazadas de jóvenes señoritas.



Parece feliz, pero solo es la extraña apariencia de una noche con ellas.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Cuando estoy sólo conmigo.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.

Se desatan las tormentas, de nuevo la oscuridad, y verse en una encrucijada sin caminos, que tiñen de negro cada posible salida. Pero yo ya he cogido el paraguas mas veces y me gusta la lluvia aunque temo la tempestad. Te atrapa pero no te desata, en forma de grito ahogado o de perdones tardíos.
Es la  hora del cambio, aunque esa cuesta no te deje subir, y te obligue a bajar, y mirarle, si,  porque sabes que te sigue importando y que te ha calado más hondo que ningún otro.
Sueño con  mañana, con ellas, con la diversión mojada en chupitos de tequila y risas amargas que procuran olvidar que en unas horas la realidad las va a sorprender con un exámen. Parece que los viejos tiempos nos echaban de menos y nos han abrazado hasta cortarnos la respiración. Eso, de nuevo, lo antiguo, lo bueno, lo malo, lo de siempre.

Cómo Holly, en los días rojos.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Parsimonia, querida.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.
Es esa sensación de presión que te estruje las meninges de forma brutal; un cansancio acumulado tras horas de intenso estudio que probablemente no sean fructíferas. Y es que hoy es imposible, hoy es de esos días de manta y no levanta. De recuerdos que te atacan en forma de pinchazo estomacal, que quieren entrar de nuevo en tu vida pero les cierras la puerta. Aquí se acabaron los holas y damos paso al hasta nunca. Gracias.
Pero deciros que esta vida vale la pena, solamente por ellas; las de siempre.
Noto, ese vacio, y la sensación de movimiento en caida libre, con la ley de la gravedad y su nueve coma ocho, con los ejemplares de ELLE que me sujetan las manos con hojas descoloridas de tanto buscarme en ellas.
Queredme un poco, que eso no hace daño.
Las vueltas que damos, eso si en sentido anti-horario porque al fin y al cabo, nunca fuimos de dejarnos llevar por el tiempo; vamos ánimo que lo has hecho más veces solo nada hasta la orilla donde él te espera.
No me gusta esta etapa, es extraña, superficial, faltan los abrazos y las risas, la esencia de las clases y la ganas de que suene el timbre. Somos sucesiones de ramas que esperan ser arrancadas por un niño que las de un uso mejor.
¿Querido otoño dónde te has metido? Creí que serías fiel hasta que apareciese otra mejor.



viernes, 11 de noviembre de 2011

Yesterday.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.
Olor a café recién calentado al microondas. Olor a celulosa de folio reciclado. Olor a estrés, a sueño, ganas de salir, a querer verlas, a desear de nuevo el ayer. No me queda ni un ligero rastro del dorado veraniego y las endorfinas que produce el sol han desaparecido. Me ahogo entre apuntes filosóficos, que por mucho que Platón cambiase el mundo, mis amigas y yo, nos lo comemos con cambios o sin ellos.
Cómo desearía que Alejandro, si Sanz, me transportase a un de sus canciones. Que daría todo por escapar de aquí, una pirueta del destino que me colocase en mitad de la nada. Seamos pragmáticos y volvamos a renacer de nuevo.
¿Qué fue de aquella a la que  nada se la resistía? ¿Aquella que demostró que podía con eso y mucho más?
Recuperémosla hoy, ahora, ya.
Imitemos la filosofía, pero dejemos de plantearnos preguntas que el saber es incapaz de comprender, porque hoy no es un día especial sino quieres que lo sea. Hazlo Ly. Lady. Vuela alto mientras puedas.
Peléate lady con suspiros contra esas provocaciones, que tanto cuestan ignorar.
Con el único objetivo de la contemplación.

martes, 1 de noviembre de 2011

Un proyecto de mujer.

Demasiado complicado para mi mente adolescente. ¿Quién soy?
Soy un proyecto de mujer que se esconde tras una fachada irrompible, con algunos fallos en el plano emocional, o puede que sea un niña que busca a una mujer en la calle de inocencia..¿ Seré una especie de mini mujer que imita los andares de las súper modelos por las aceras de su ciudad? Soy yo, si, pero ¿Quién?. Soy una joven que abandona sus antiguas creencias por abordar nuevos retos, alguien que se afana la búsqueda del éxito, quien cree que puede cambiar el mundo, y a veces comérselo a bocados..o soy una simple chiquilla que juega a intentar parecer otra persona.Soy, soy, soy...¿Qué importa? Soy un proyecto de mujer que planea algo grande, muy grande.