martes, 27 de diciembre de 2011

Aquellas navidades grises.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.

Aquellos años la Navidad todavía conservaba cierto aire de magia y misterio. La luz en polvo del invierno, la mirada y el anhelo de las gentes que vivían entre sombras y silencios conferían a aquel decorado un leve perfume a verdad en el que, al menos los niños y los que habían aprendido a olvidar, aún podían creer.


Volver al principio, desde el final.

Unas navidades, sin felicidad, sin la persona más querida y odiada, sin ellas, sin mí.


2 comentarios:

  1. Escribes fenomenal!!!
    Que envidia!!!
    Carmen H

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  2. Muchas gracias, pero en este post, he de decir que he utilizado las palabras de gran Ruiz Zafón.

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