sábado, 15 de diciembre de 2012

Jeune.

Hablemos de juventud. Hablemos de mí.
Sometiéndome al devenir-
Parte 1
Despertarte la mañana más fría de un diciembre angosto; después de un noche bañada en alcohol y promesas a corto y a largo plazo. Después de horas construyendo recuerdos a base de pintalabios, tacones altos y sonrisas como fotografías en blanco y negro. Silencio de esos que ensordecen a los mudos.  Y luego yo, tan morena y tan fría, tan ansiosa de baños de sol y de centros de ejes. Buscando alguien que me guíe en esto que llamamos vida. Yo que lo tenía todo tan nítido, que no vacilaba en mis pasos y presumía de madurez y sentido común, de pronto sometida a este devenir constante que tambalea principios, creencias y lo defendido durante casi dos décadas. Cuestionándome cada decisión y con miedo a no hacer la correcta elección. Sin saber por que puerta de que Universidad entrar o sin ni siquiera creer en aquellos estudios. La de los sobresalientes. La de lo díficil es lo adecuado. La de hoy es mañana y mañana es hoy. La del no querer porque duele. La de largas novelas y larga melena. Está pérdida y no encuentra ni el mapa.

domingo, 28 de octubre de 2012

Esta noche es para que la subrayen.

Sobrepasados los diecisiete. Pasadas las doce, y su pelo casi negro. Ellas volvían a perderse entre las calles del frío octubre o se revolcaban en sábanas húmedas, mientras yo olía a papel tintado recién impreso, a bolígrafo de punta fina y a VOGUE. Los domingos lo eran más que nunca y lo sábados solo crecían en las pestañas de las satisfechas. Ellas que volvían a los amores de invierno sin que ni siquiera yo hubiese terminado  los de verano. Ellas que huían entre copas de mi compañía intelectual, para abrigarse en fuertes abrazos que intuían sexo juvenil a raudales. Ellas que seguían subidas a tacones de aguja para llegar a sus labios más fácilmente, yo que había bajado a las bailarinas por aquello de recuperar la esencia. Ellas que crecían rápido, yo que leía novelas a ritmos insospechados. Ellas que apostaban por el fucsia en las uñas, yo que me decantaba por el borgoña o la francesa como infaliblemente infalible. Ellas y yo. El principio del fin. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Otoño, octubre.

Hay meses que son vitales, claves en nuestra existencia y Octubre es uno de ellos. Todo gira en torno a la redondez de su  o y a los recuerdos que arrastran sus letras. Los escritores hacen de Octubre su mes estrella dedicándole lineas de esas que se pierden en los cajones, los estudiantes se pierden en su curva y yo espero que alcance su mitad y sumar un otoño más. 

De ese verano del 12 solo quedan cuatro fotos espontáneas con cinco o seis sonrisas sin forzar, un primer beso en el faro, el sabor a playa y una marca de biquini sin definir. Y llega mi octubre con blazer y foulard y me abraza en seco, huele a examen, a noches de recuerdos y risas descolgadas, a amores de invierno que no llegan hasta primavera. Acostumbrada a la soledad y comprendiendo la dificultad de saber quererme guardo las miradas de sol y saco las altivas. Para quienes me echaban de menos. Milady ha vuelto.

martes, 18 de septiembre de 2012

Llévate la noche que te conocí.

Suavemente nos íbamos deslizando en ese Septiembre de miedos, reencuentros, libros, besos de despedida y alguna bienvenida desganada. Los viernes noche se tornaban nostálgicos y aquel Call me maybe dolía más que las agujas de los tacones. Tu camisa de cuadros y mi vestido negro se hicieron amigos pero nuestras miradas esquivaban el quizás. Ahora me despierto aún a oscuras y veo amanecer desde una clase verde, como tus ojos. Dudo y se tambalean las ideas. Mi melena está más larga que nunca y las uñas ya se visten de color vino, producto de una embriaguez veraniega que teme el invierno. Y es que no me apetece otro invierno frío que solo tiene papel como refugio, me apetecen tus manos o el recuerdo de las de él. 
Un recuerdo que cura el olvido.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Ningún clavo es capaz de sacar a otro.

Me he perdido en otra boca mirando a tus ojos. He regalado mi primer beso a una persona cualquiera por tratar de olvidar tu pelo. Me he decepcionado al sentir que no eran tus labios, y un miércoles día cinco de un verano decadente he mirado al mar abrazada a otro. No he sentido nada y sólo tu rondabas mi mente mientras las ruedas de ese coche gris rodaban por el faro y mis pestañas eran golpeadas por olas de lágrimas contenidas. Su saliva no curaba las heridas que abriste el viernes y solo me acordaba de aquel jersey azul. Esquivando sus abrazos y hablando sin sujeto pasaron las horas entre los hielos de las copas y esa brisa tan propia de Septiembre, mi pelo revuelto y sus ojos fijos en mi, su boca buscando la mía y yo tratando de zafarme porque te quiero a ti. Una despedida húmeda y yo seguía con tu nombre tatuado en el alma. Casi diecisiete, dos besos mojados y tú como anfitrión.

martes, 28 de agosto de 2012

Escúchame, tú quien seas.


Bailé clavando los tacones en un suelo gastado de tantos pasos, mientras le dedicaba mi mejor sonrisa o al menos una de esas sonrisas que guardamos para ocasiones especiales y él tan moreno, y tan etéreo y tan escurridizo. Anduve los cuatro pasos que nos separaban acorde con un pensamiento que surcaba esta mente  mía tan fría, repitiéndome que yo no era de esas que se dejan arrastrar por aquello llamado amor, atracción o eso que mis amigas definen como un sentimiento confuso sincronizado que te atraviesa. Perdí la compostura y me llevó lejos, lejos de mí. Y ya no sé como recuperarme y nadie me reconoce y él, pues él, creo que mi existencia no le provoca ninguna reacción en esos mecanismos y resortes. Y yo aquí llenando una pantalla con palabras que nunca pensé que formarían parte de mi vida, yo que había renunciado a esos sentimientos evitando sufrimientos. Yo tan Chanel, el tan guapo.

lunes, 20 de agosto de 2012

Buscas la mirada que te haga despertar.

Llevaba demasiado tiempo amaneciendo temprano y tres horas de sueño se convirtieron en rutina. Escuchando canciones de amor que no habían cobrado sentido hasta aquel fatídico viernes. Porque ella se perdía en  conversaciones intelectuales con un universitario brillante y guapo pero que no le pertenecía. Pensaba que no quedaba tiempo y que ya no importaba eso de dejar la puerta abierta, pero alguien entró sin llamar y la sorprendió en la pista de baile vistiendo falda y sandalias. Y empezó a imaginarse bailando con su sonrisa. Hubo dos miradas y un día de playa en medio. Y otro viernes, y dos chupitos incómodos. Y unos celos absurdos. Parecían dos jugadores de ajedrez pero solo ella había movido dos peones. Se ilusionó como nunca y trato de hacerse fría y eterna. Pero ya no comía y renunció a aquello de ser fuerte. Solo conocía su nombre pero ocupaba su pensamiento. Ella la de no al amor, ella la de la soledad como novio, ella la de cuatro frases bordes en una noche estrellada. Ella la que nunca confió en corresponderse. La que no se equivocaba. Ella se perdió en su sonrisa y tenía miedo a no verle más.

martes, 14 de agosto de 2012

EXPIRAR.

Te dejas balancear por el tiempo que te mece en su seno, mientras te recuerda que en un mes ya serás historia.
No llueve pero sigue doliendo y no hablo de amor porque nunca fui querida. Hablo de como ellas viven pasiones en camas desconocidas y yo no conozco ni mi cama. Hablo de casi diecisiete años y de casi amor, y de casi vida, y de casi madurez, y de casi amigas, y de casi perfecta, y de casi besos, y de casi primaveras. 
Y hablo de construir recuerdos solo para odiarlos al segundo siguiente, de rabia contenida en cuatro frases sin sintaxis, y de superación, y de fingir felicidad, y de bañarte con olas y sin ellas y seguir pensando que te vuelve loca el de los ojos verdes. Y de llegar a casa y encontrarte de nuevo en la salida. Y de sentirte superior por un mero mecanismo de defensa, y de empaparte de películas de Paul Newman sólo porque te enamoraste de su sonrisa. Hablo de devorar literatura como sustituto de una verdadera historia y hablo de ti sin conocerte. HABLO DE VIDA. Hablo de un bonito verano en azul y ocre. Hablo de ojos con eyeliner a lo Audrey, y de labios nude porque nunca fui atrevida en los besos, de esmaltes rojos que disfrazar mi locura. Hablo de un pensamiento arcaico en un momento moderno y de defender ideales olvidados en libros de historia. Hablo de buen gusto. Hablo de todo sin saber de nada.



miércoles, 18 de julio de 2012

Nos quedaban recuerdos y la sal del mar.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.

Cogíamos la lancha como si del FORTUNA se tratara y sosteniendo el sombrero de paja con fuerza evitando un accidente inesperado recorríamos la bahía más azul de la ciudad más bonita. Nos queríamos o eso creía y capturábamos cada instante en nuestra mente para que jamás muriéramos en un cajón sin cerradura. Olíamos a Hawaiian Tropic y a ganas de viernes, de sábado o incluso a ganas de resaca con Martín como ibuprofeno. Madrileños que nos buscaban entre las olas, y un par de pelotas de tenis se usaban como mensajes de amor encriptados. Sabíamos que se nos acababa el tiempo juntas y que en apenas meses varios kilómetros romperían la confianza y cortarían la cuerda de la amistad.
Pero nos quedaba un verano de sol y de copas, de besos y risas, de ellas y yo.



miércoles, 27 de junio de 2012

Mes amies dans un été.

Santander ha despertado de un invierno eterno, está activa y me ha recibido con un caluroso abrazo, salpicándome con sus olas frías. Mientras se despereza me regala un bonito San Juan, tras una victoria imponente sobre Francia celebrada con las miradas del chico  más raro del Cormorán. Ese chico que me persigue hasta la playa e infunde timidez a raudales, dedicándome unos segundos en su mente.
Soy consciente que estoy viviendo algo parecido a la felicidad, una realidad etérea provocada por un exceso de sol y de bailes que llegan más tarde de lo permitido. De los besos bañados en aftersun para Lydia y en bronceador para Carmen, un poquito de cordura para Andrea, y de nostalgia con destinataria Paola, y con mucha pasión para Blanca.
Y aquí con un vestido blanco y las piernas ya morenas empieza el verano más bonito de mi vida.


miércoles, 20 de junio de 2012

Hay un rumor a invierno.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.

Escribo rauda, con temor a que estas palabras nunca lleguen a su destinatario.
Quería decirte que desde hace algún tiempo me siento diferente, no me reconozco y creo que se están desencadenando los cambios necesarios. Se nos acaba el tiempo, se nos va, rápido. Confío en tu llegada.
Dos veranos marcan nuestro límite, y ya no me quedan ni las amigas, ni las hermanas, ni si quiera las abuelas. Mi única fuente soy yo y eso aumenta mi prepotencia y realmente no me gusta.
Parece que la atmósfera se ha teñido de un gris implacable y a pesar de que se acerca San Juan, me he quedado estancada en un invierno en soledad. Me estoy enamorando y no sé de quién. De nadie.

viernes, 11 de mayo de 2012

Mayo.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.
El tiempo corre, vuela, te consume y te da una voltereta revolviendo una melena que perdió el brillo en un exámen de filosofía. Y te encuentras con Mayo en mitad de la calle. Está cambiado y trae un aire raro, que ahoga, que recuerda cursos pasados. Te sonrie irónico como diciendo "que placer verte" mientras te fulmina con una mirada que cruza baldosas sucias y te recuerda lo que eras. Cuanto ha crecido. Mayo ya no es el mismo. No trae flores, ni baños de sol en un patio con jardín que guarda secretos, faldas a cuadros por encima de la rodilla y monjas que rondan con estilo ausente. No se ha puesto la camisa que me gusta, la de color bahía y cuadros que recuerdan a los apuntes. De eso si que trae, su cara expresa el cansancio y las noches en blanco manejando libros sin nombres que buscan amores.  Y de la noche pasamos a la mañana, que sin avisar te ha dejado con cinco de las de siempre preguntándose por qué parece que han pasado siglos, si solo fueron meses. Queriendo parar aquí.


sábado, 14 de abril de 2012

Ladies in Bilbao.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.


Coger un autobús de madrugada entre los bostezos y sonidos grutales que indican que el silencio es la mejor opción. No íbamos lejos pero cualquier pedazo de calle o cafetería que defiende su esquina era el mejor hotel para disfrutar. Los pies dolían y se quejaban porque nos refugiamos en tiendas llenas y vacías; la espalda pedía a gritos un asiento mientras juntas, ella y yo nos reíamos de nuestra amistad y de las demás que nos abandonaron por nuevos amores o antiguos besos. En realidad habíamos vestido una soledad incipiente con conversaciones de jóvenes viejas. Hablamos de política, de su sexo y de la falta del mio, de amor, de que quiere ser politóloga y de que yo me he perdido sin mapas. Ly necesitaba que yo velase por su sagrada siesta. Resistimos con un paraguas plegable el temporal y andamos como intelectuales creyéndonos en París a una hora de casa. Juramos conservar recuerdas a pesar de lo que ocurriese mañana.

martes, 3 de abril de 2012

Poupée.

Andares de soberbia y una mirada altiva que no expresa o lo hace en demasía.

He suspirado pocas veces en mi vida, y a ser sincera encuentro inútil eso de derramar lágrimas de esas que surcan tu rostro acompasando el sonido de la congoja. He preferido ahogar los lamentos y fingir sonrisas equivocadas.
Por fingir, finjo hasta quien soy y ni las más cercanas a los ojos de color indefinido son capaces de descubrime.
Y ahora duermo al lado de una puerta derribada por mi más secreto amor, mi hermano, que en una ensoñación destruyó hasta su propia razón. Y puedo hablar de amor, mientras está encerrado tratando de olvidar y yo en plena libertad procuro solicitar un billete al futuro cuyo destino sea normalidad. No es rebeldía ni adolescencia furtiva, son sus problemas frustrados quienes provocan su rabia imparable. Es hora de abandonarlo pues esto supera hasta las mentes más selectas. 











Hoy he cuestionado la justicia. Hoy he concluido que en este piso de una avenida santanderina las desgracias hacen cola para obtener un trabajo. Es la crisis.
Evasión inevitable mirando un bahía desde una perspectiva gris, con una mano en la blazer empolvada, y otra agarrando, sujetando esta existencia. Existencia sin amores, sin pasiones y algo más de una década buscando una gabardina oscura para descansar.





jueves, 8 de marzo de 2012

Secuelas de la primavera.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.
Semana de profunda oscuridad. Literal. Con la factura de la luz como servilleta y la cuenta de mamá a cero.Con frío en los huesos y hielo en el alma. Con escusas que ocultan lo que hay detrás de mi imagen de chica bien. Con unos exámenes estudiados literna y sobresalientes de satisfacción. Con el pelo sucio y nuevo corte.
Con más ganas que nunca.
Y llegó una tarde de frío de marzo con mi abrigo marinero y unas manoletinas, y Paola, y sus besos, y su mirada que contenía el océano con barcos de amor. Con confesiones a la luz de la farola de siempre, y hablar sobre todo y sobre nada, sobre lo que fuimos y  lo que somos, sin olvidar lo que seremos. Con media sonrisa en la cara recordándonos y con el miedo a olvidarnos. Con manos temblando por la amistad de años contenida en cuatro abrazos. Con pestañas rubias y morenas.
Sin luz o con ella, la oscuridad nunca fue un problema.

sábado, 18 de febrero de 2012

Noches frías con Sole.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.
Después de ver a Kevin Costner proteger a la frágil Rachel (Whitney) para recordar viejas historias inmortales.
Ellas han elegido, y yo no he sido la afortunada y de nuevo con un maletín lleno de orgullo y justicia aplicada a una realidad plagada de falsedad me he refugiado en el cine.
De nuevo las amigas se han convertido en espejismos, rutinarios o no.
Sin duda hay una cosa clara, ya no me pierdo en fotografías en blanco y negro, ni me abstraigo de esas actuaciones convenientes, ahora me aparto de esas amistades peligrosas. Ahora me resigno a pasar un sábado de carnaval con un cubo de palomitas, una manta más vieja que el capitalismo, la hermana más bonita del mundo y los verdades esparcidas por el suelo porque ellas han preferido los te quiero disfrazados de ironía.
Prometí ignorar a Paula y actuar de acuerdo a mis intereses.

Lo siento, es mi temperamento ardiente quien me empuja a revelarme contra ella.
Volvemos a restar.

Podemos ponernos las aviador y soñar que somos heroínas de la vida.

lunes, 13 de febrero de 2012

Son las ganas.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.
De pasear por el puerto con pantalones cortos.
De romper los apuntes y quemarlos en San Juan.
De olvidar el invierno.
De ser divas de la canción y recordarnos.


lunes, 6 de febrero de 2012

Tú que decías que..

Cuando abandonas tu sueño, mueres.
has roto corazones a los más guapos del lugar.

Mala, mala, mala.
Grabadas en mi mente como mi nombre.
Liderazgo de consecuencias feroces, y de insultos que cruzaron la acera hasta rebotar me y mojarme como la lluvia que caía sin importarle lo más mínimo mi presencia.
Lo que parecía la noche más graciosa del año se convirtió en la más amarga de nuestra historia como amigas.
Poner tu cuerpo y tu alma en esta causa, que te rompan en pedazos por ellas, y que después vuelva Sole. 
El sonido de mi habitación crea un atmósfera roja y a pesar de que tengo ganas de pintar se ha acabado el gris en mi paleta de colores.

Siempre nos quedarán París  y Bcn.

sábado, 4 de febrero de 2012

Es el mejor momento.

Esa perfección.
Cuando abandonas tu sueño, mueres.
Parece que no nací para ser corriente o dejarme llevar por ella.
Son días como hoy, esos en los que tu plan es ellas y tus manos están frías por la ola de Siberia, en los que sientes que eres grande o pequeña; pero que eres y serás.
Es cierto que el viento está en contra y parece que vuelve la tormenta en mi barco, pero el temporal es pasajero y siempre puedo abordar el siguiente crucero. Aunque se lleve mi diploma de nieta-
Y si, es mylady la que parece que me inyecta esa adrenalina las mañanas heladas del febrero más frío.
Hoy es noche de tequila y verdades, del miedo a perder y el deseo de ser, de ser la mejor.

jueves, 26 de enero de 2012

Le jour.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.
Hasta Aquiles tenía talón.

Que las fuerzas del universo confabulan contra ti y se alían para hacerte el día más rojo que nunca.
Puedo filosofar respecto a las jornadas trágicas y la resignación colérica que provocan en este sujeto no tan pasivo pero os aseguro que la rabia contenida en exámenes fallidos y acontecimientos cada cual más fútil no se elimina ni con la mejor canción de los  Beatles.
Aislarte como las especies biológicas respirando Dior en esmaltes rojos, para acordarte de hoy.
A veces es mejor abrigarte del frío del invierno que arrimarte al calefactor y creerte en primavera.

domingo, 22 de enero de 2012

Siempre resultó ser demasiado tiempo.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.


Domingo. Aunque parezca mentira tienen ese encanto particular de lo aburrido.
Hoy sumamos una decepción más al computo general.
Lady ha decidido actuar con la predisposición propia de la inteligencia de los soberbios e ignorar las actuaciones  provocadas por un complejo de inferioridad asociada a la carencia de felicidad.
El gusto por la palabras con S es una realidad evidente sin embargo siempre nos quedarán los paseos nocturnos de silencios interrumpidos por desahogos emocionales.
Diez menos tres, igual, a siete.
Sencillamente decir adiós a personas que abandonaron tu búsqueda.

jueves, 12 de enero de 2012

Buscando rincones escondidos..

Cuando abandonas tu sueño, mueres.
Para hablar de amor.
Se deshacía la trenza en un intento fallido de libertad, con los mechones como único media de alcanzar la rebeldía que ella nunca encontró. Con una pasión abrumadora que se fundían en la reunión inevitable del deseo y el miedo.
Se ató, me até de nuevo el cabello a la altura de la nuca con la complejidad espigada del peinado de moda.
Le he pedido al silencio que me hable de ti. 
Parece que los sentimientos se crucen en el camino del mal, pero no me voy a dejar vencer, voy a volver a renacer.

viernes, 6 de enero de 2012

Esa risa nerviosa.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.

Un despertar temprano, con sabor a roscón de reyes agotado por una demanda superior a la esperada, un día mágico tintado con la alegría de niños y la decepción de los jóvenes. Con una cartera de Vuitton más falsa que la sonrisa que les dediqué, más verdadera que un pensamiento absurdo.
Ansiando esas rebajas que me permitirán ser reina durante un par de horas, esas risas nerviosas que causaron el fin de la ironía.
Pasa el tiempo y nos sentimos seguros demasiado pronto.

domingo, 1 de enero de 2012

De cero más diez.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.
La espada más hábil del reino, el blanco que colorea el gris, la victoria de las batallas más históricas.