jueves, 26 de enero de 2012

Le jour.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.
Hasta Aquiles tenía talón.

Que las fuerzas del universo confabulan contra ti y se alían para hacerte el día más rojo que nunca.
Puedo filosofar respecto a las jornadas trágicas y la resignación colérica que provocan en este sujeto no tan pasivo pero os aseguro que la rabia contenida en exámenes fallidos y acontecimientos cada cual más fútil no se elimina ni con la mejor canción de los  Beatles.
Aislarte como las especies biológicas respirando Dior en esmaltes rojos, para acordarte de hoy.
A veces es mejor abrigarte del frío del invierno que arrimarte al calefactor y creerte en primavera.

domingo, 22 de enero de 2012

Siempre resultó ser demasiado tiempo.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.


Domingo. Aunque parezca mentira tienen ese encanto particular de lo aburrido.
Hoy sumamos una decepción más al computo general.
Lady ha decidido actuar con la predisposición propia de la inteligencia de los soberbios e ignorar las actuaciones  provocadas por un complejo de inferioridad asociada a la carencia de felicidad.
El gusto por la palabras con S es una realidad evidente sin embargo siempre nos quedarán los paseos nocturnos de silencios interrumpidos por desahogos emocionales.
Diez menos tres, igual, a siete.
Sencillamente decir adiós a personas que abandonaron tu búsqueda.

jueves, 12 de enero de 2012

Buscando rincones escondidos..

Cuando abandonas tu sueño, mueres.
Para hablar de amor.
Se deshacía la trenza en un intento fallido de libertad, con los mechones como único media de alcanzar la rebeldía que ella nunca encontró. Con una pasión abrumadora que se fundían en la reunión inevitable del deseo y el miedo.
Se ató, me até de nuevo el cabello a la altura de la nuca con la complejidad espigada del peinado de moda.
Le he pedido al silencio que me hable de ti. 
Parece que los sentimientos se crucen en el camino del mal, pero no me voy a dejar vencer, voy a volver a renacer.

viernes, 6 de enero de 2012

Esa risa nerviosa.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.

Un despertar temprano, con sabor a roscón de reyes agotado por una demanda superior a la esperada, un día mágico tintado con la alegría de niños y la decepción de los jóvenes. Con una cartera de Vuitton más falsa que la sonrisa que les dediqué, más verdadera que un pensamiento absurdo.
Ansiando esas rebajas que me permitirán ser reina durante un par de horas, esas risas nerviosas que causaron el fin de la ironía.
Pasa el tiempo y nos sentimos seguros demasiado pronto.

domingo, 1 de enero de 2012

De cero más diez.

Cuando abandonas tu sueño, mueres.
La espada más hábil del reino, el blanco que colorea el gris, la victoria de las batallas más históricas.