martes, 14 de agosto de 2012

EXPIRAR.

Te dejas balancear por el tiempo que te mece en su seno, mientras te recuerda que en un mes ya serás historia.
No llueve pero sigue doliendo y no hablo de amor porque nunca fui querida. Hablo de como ellas viven pasiones en camas desconocidas y yo no conozco ni mi cama. Hablo de casi diecisiete años y de casi amor, y de casi vida, y de casi madurez, y de casi amigas, y de casi perfecta, y de casi besos, y de casi primaveras. 
Y hablo de construir recuerdos solo para odiarlos al segundo siguiente, de rabia contenida en cuatro frases sin sintaxis, y de superación, y de fingir felicidad, y de bañarte con olas y sin ellas y seguir pensando que te vuelve loca el de los ojos verdes. Y de llegar a casa y encontrarte de nuevo en la salida. Y de sentirte superior por un mero mecanismo de defensa, y de empaparte de películas de Paul Newman sólo porque te enamoraste de su sonrisa. Hablo de devorar literatura como sustituto de una verdadera historia y hablo de ti sin conocerte. HABLO DE VIDA. Hablo de un bonito verano en azul y ocre. Hablo de ojos con eyeliner a lo Audrey, y de labios nude porque nunca fui atrevida en los besos, de esmaltes rojos que disfrazar mi locura. Hablo de un pensamiento arcaico en un momento moderno y de defender ideales olvidados en libros de historia. Hablo de buen gusto. Hablo de todo sin saber de nada.



No hay comentarios:

Publicar un comentario