miércoles, 3 de octubre de 2012

Otoño, octubre.

Hay meses que son vitales, claves en nuestra existencia y Octubre es uno de ellos. Todo gira en torno a la redondez de su  o y a los recuerdos que arrastran sus letras. Los escritores hacen de Octubre su mes estrella dedicándole lineas de esas que se pierden en los cajones, los estudiantes se pierden en su curva y yo espero que alcance su mitad y sumar un otoño más. 

De ese verano del 12 solo quedan cuatro fotos espontáneas con cinco o seis sonrisas sin forzar, un primer beso en el faro, el sabor a playa y una marca de biquini sin definir. Y llega mi octubre con blazer y foulard y me abraza en seco, huele a examen, a noches de recuerdos y risas descolgadas, a amores de invierno que no llegan hasta primavera. Acostumbrada a la soledad y comprendiendo la dificultad de saber quererme guardo las miradas de sol y saco las altivas. Para quienes me echaban de menos. Milady ha vuelto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario