domingo, 21 de abril de 2013

Nos hemos hecho mayores y eso jode.

Mayo me está esperando con sus aires de superioridad.
Con una Selectividad a punto de comenzar y los finales que se disfrazan de principios.
Que ellas crecían y yo me anclé en una nebulosa de estrellas que no existían. Los bares ya no saciaban la sed, ni siquiera esos besos que se daban por el ansia de querernos conseguían ahogar las penas. Esas penas que acechaban hasta los domingos soleados en soledad.
Ya no me quedaban novelas por leer, ni las ganas de creer, ya no estudiaba y la superación se convirtió en utopía. No había un tú, ni un yo. Ni un ellas y yo.
Las veía tan mayores, tan seguras, tan de comerse el mundo y los labios de sus amantes, tan de devorarse y sudar sábanas.
Yo que no me había estrenado, ellas que ya tenían las bocas gastadas.
Se respiraba fracaso y el éxito de los elegidos. Yo estaba en medio.
Hacía sol y frío, me podían las ganas de perderme en tu cuerpo, de bañarme en el Sardinero, de querernos.
No sonreía con franqueza.
La seguridad se tiñó de in.



domingo, 14 de abril de 2013

Que ya no queda nada

A tres semanas de acabar el curso de las decisiones, que aún están sin tomar. Prefiero tomar un gintonic que decidir donde pasar los próximos años. 
La sociedad está en crisis, en la descomunal crisis de valores que ha conseguido absorber a los más imbéciles. Que ya nadie te invita a copas, cafés o a pasear por el Palacio, nadie se presta a dejar su chaqueta en las noches frías y se creen que un whatsapp a última hora sirve como mensaje de amor (sin botella). 
Quiero abandonar el barco pero hasta para eso me falta valor. Dejarlo todo por algo (¿mejor?).
Sobrevaloré mi inteligencia y ahora me abandona por otras. Yo misma creí que me comería el mundo y la soberbia cegó la mediocridad. 
Todos esperan mi caída en soledad, zas, sin más, verme abajo. Yo egolatra que me consideraba tan alta. 
En el suelo al ras de los sentimientos, rozando la humanidad, fría de nuevo, alejándome de la posibilidad de amar.